La nueva carta del establecimiento de la calle Recaredo incluye entre sus estrenos una lubina acompañada de una versión renovada de este clásico de la cocina gaditana. También estrenan un plato con caballas y una original ensalada de verdinas

 

El caldillo de perro es uno de esos platos que se hacían con «na» en los tiempos de la Posguerra cuando el hambre arreciaba. Sin embargo su origen está en el siglo XV y en las disputas entre cristianos y musulmanes.

Sin embargo un plato tan humilde como este, muy parecido a la pescadilla en blanco, se convirtió a mediados del siglo XX en un plato de restaurantes de los buenos gracias a la versión que hizo el restaurante El Resbaladero de El Puerto de Santa María (Cádiz).

Posteriormente el plato lo han versionado cocineros de gran prestigio como Fernando Córdoba de El Faro de El  Puerto o Angel León de Aponiente. Ahora Becerrita, un establecimiento al que le gusta investigar en la cocina antigua para hacer platos modernos, también presenta su visión del clásico sólo que en esta ocasión se elabora con lubina en vez de con pescadilla y con el pescado, limpio, sin espinas, para que sea fácil de comer. Aquí puede ver la historia del Caldillo de Perro.

Pero no este el único plato que estrena el establecimiento. En la nueva carta hay también unos lomos de caballa que van marinados en un ajo blanco malagueño o una llamativa ensalada de verdinas, unas fabes de color verde, con atún rojo de almadraba partido en dados y verduras.

Otro de los estrenos más llamativos es la incorporación del Wagyu ibérico, una carne que el establecimiento trae de Extremadura. Se trata de carne realizada con animales cruzados entre esta prestigiosa raza japonesa y razas como la limousine o la morucha. El resultado, destaca Jesús Becerra, gerente de Becerrita es que obtienen una carne «muy infiltrada, y por tanto muy jugosa, pero a la vez tierna y con sabor». En el establecimiento servirán lomo bajo hecho a la parrilla.

En los postres estrenan un lingote con tres tipos de chocolate: negro, chocolate con leche y chocolate blanco.

El establecimiento también ha aprovechado su cierre por vacaciones para realizar la renovación de sus instalaciones. Así se han pintado las paredes de unos colores algo más claros y se ha colocado en la zona de barra una llamativa cava de vinos de 8 metros para mantener en perfecto estado de temperatura y humedad la importante bodega del establecimento que cuenta con 180 etiquetas diferentes de vinos tintos.

Asi ha quedado el restaurante tras la remodelación. En la foto puede verse la nueva cava de vinos. Foto: Cedida por Becerrita

También estrenan nueva vajilla y copas y han realizado una «renovación digital» con una nueva web que se puede ver aquí.

Horarios, localización, teléfono y más datos de Becerrita, aquí.