Gran expectación ante la inminente apertura en plaza de Cuba de la primera tienda de la archiconocida confitería de Aracena en la capital hispalense.

 

La confitería Rufino abre tienda en el número 4 de la sevillana plaza de Cuba, concretamente en la esquina de la calle Génova con Gonzalo Segovia. La noticia ha corrido como la pólvora por la ciudad. No en vano, Rufino cuenta en la capital hispalense con un séquito de verdaderos devotos que peregrinan habitualmente hasta Aracena para degustar alguno de los casi doscientos pasteles artesanales de este obrador del siglo XIX.

Ubicación de Confitería Rufino en Sevilla, en el número 4 de plaza de Cuba. Foto: CosasdeComé

Ubicación de Confitería Rufino en Sevilla, en el número 4 de plaza de Cuba. Foto: CosasdeComé

La expectación ante la llegada de la confitería Rufino a Sevilla es tal que, a pesar de que la tienda aún no ha abierto sus puertas al público, Pilar Rodríguez, socia de la empresa aracenense, recibe constantes visitas de agradecimiento al local de plaza de Cuba. “Resulta increíble, la gente viene a diario tan solo para darnos las gracias por abrir en Sevilla. Nos sentimos muy afortunados. Somos nosotros los que tenemos que agradecerles esta acogida”, manifiesta.

Rodríguez explica que aún no tienen fecha concreta de apertura, a la espera del alta de la luz y el agua, y que no desean dar falsas esperanzas a esa legión de seguidores que aguardan ilusionados. Aunque confirma que tratará que sea “cuanto antes para acercar nuestros productos a los clientes de Sevilla, Cádiz y Córdoba”.

Y es que la fascinación por los pasteles de Rufino va más allá de las fronteras hispalenses. “Desde siempre a la hora de calcular nuestra producción, hemos tenido en cuenta las fiestas no solo de Sevilla, si no también de Badajoz, Huelva, Cádiz, Córdoba e incluso Madrid porque sabíamos que tendríamos mayor afluencia de público”, explica la socia de Rufino.

Yemas de Rufino, una de sus especialidades. Foto cedida por el establecimiento.

Yemas de Rufino, una de sus especialidades. Foto cedida por el establecimiento.

Esta demanda ya les hizo abrir en 2006 una tienda en Valverde del Camino (Huelva) que en breve completarán con la nueva confitería de Sevilla. En ella, se podrán adquirir las míticas yemas, tocinillos de cielo, biscotelas y demás pasteles del obrador de Aracena, elaborados y traídos en el día desde la localidad onubense.

Para ello se usarán las mismas recetas que Rafael Rufino Santos utilizara desde 1875 y que su nieto cedió en los años 70 a José Luis Rodríguez Rufino, manteniendo en la elaboración artesana y frescura en los ingredientes su seña de identidad.