La sirven tan sólo en temporada de higos desde hace dos años y el contraste de los sabores picante y dulce de sus ingredientes la han convertido en una de las favoritas de sus clientes.

 

Surgió casi por casualidad, tal y como suelen nacer las más brillantes creaciones. Un fin de semana como otro cualquiera, el equipo del restaurante Zarabanda’s cenaba pizza mientras trataba de idear nuevas combinaciones de ingredientes para servir sobre esta masa italiana en el establecimiento. Fue entonces cuando la mirada de uno de ellos se posó sobre un cuenco de higos brevales, regalo del familiar de uno de los empleados. El resto, ya es historia.  «Mi madre tiene una higuera enorme en su casa y todos los años en temporada nos trae kilos y kilos de higos, ya no sabíamos que hacer con ellos y probamos usarlos en una pizza. Lo mezclamos con pepperoni y encantó», recuerda José Luis Bustamante, gerente del establecimiento.

De aquel día han pasado unos dos años y los clientes de Zarabanda´s han convertido la pizza de higos y pepperoni en una de las más famosas del establecimiento. «Es una combinación bastante potente. En el momento que la ofrecemos y que decimos que es de las más vendidas los comensales no suelen estar muy convencidos. Pero cuando se meten el primer bocado en la boca… están perdidos», matiza el responsable del restaurante.

Según Bustamante, el secreto de esta pizza radica en lo «inesperado» de un sabor con matices picantes de la variedad estadounidense del salami a la par que dulce por el fruto de la higuera. Una elaboración inesperada, que sólo se encuentra disponible en temporada de higos, que no es la única original de este restaurante sevillano. Zarabanda’s cuenta en carta con pizzas de pato al horno estilo Pekín, con verduras braseadas con salsa de curry, magret de pato o morcilla con manzana, entre otras. Parece que las creativas cenas pizzeras del equipo del restaurante dan mucho de sí.

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