La zona de la Buhaira cuenta desde febrero con un nuevo restaurante italiano que se inspira en la tradición culinaria de los conventos de Italia para elaborar pizzas de autor y platos populares del país transalpino revisados por una óptica contemporánea.

Entendiendo los monasterios de la Italia de la Alta Edad Media y Renacimiento como custodios y artífices de la gastronomía italiana, nacía hace unos meses La Grazia, un restaurante italiano con aire conventual que trae hasta Sevilla la esencia del sabor popular del país transalpino con un toque contemporáneo. “Somos una propuesta de italiano muy diferente porque partimos de la autenticidad del origen”, manifiesta Fran Gallego, gerente del establecimiento, quien destaca la participación en este proyecto “de proveedores de alta calidad, tanto italianos como locales que nos permite preparar diaria y artesanalmente una cocina sin artificios, repleta de amor y casi divina”.

Interior de La Grazia, de inspiración monacal. Foto: CosasDeComé.

Interior de La Grazia, de inspiración monacal. Foto: CosasDeComé.

Al menos, en cuanto a terminología se refiere. Y es que uno de los platos fuertes de este restaurante ubicado en la zona de la Buhaira consiste en una tipología de pizza de autor bautizada como ‘Santa’. “Tenemos varias y cada una de ellas tiene el nombre de una santa italiana. Su peculiaridad estriba en que los ingredientes se colocan una vez que la masa está cocida en el horno, por lo que queda esponjosa por fuera y crujiente por dentro”, comenta Gallego. Una masa elaborada con una selección de harinas biológicas molidas a la piedra y culminada con productos tan poco convencionales como un steak tartar, roast beef o lonchas de mortadela italiana con pistachos.

Santa Pizza, pizza de autor elaborada con harina integral y preparada en dos golpes de horno. Foto: CosasDeComé.

Santa Pizza, pizza de autor elaborada con harina integral y preparada en dos golpes de horno. Foto: CosasDeComé.

En el mismo horno bendito de las Santas Pizzas de La Grazia cobran vida pizzas tradicionales o calzones. Además, la carta del monacal restaurante cuenta también con una amplia oferta de entrantes del sur de Italia, lasañas, pastas de trigo artesanales y risottos. Las carnes y pescados, preparadas a la brasa, varían en función de la oferta de mercado. “Nuestras lasañas están teniendo una gran demanda, también los troffies, un tipo de pasta nada habitual, y, por supuesto, nuestra burrata de puglia, un queso muy delicado y exquisito”, manifiesta Gallego.

De todos ellos, se puede disfrutar tanto en la terraza exterior ‘Belvedere’ como en un refrectorio o comedor con mesas de diferentes tamaños y alturas desde las que contemplar la cocina abierta de La Grazia. En ella, un equipo de chefs italianos elaboran diariamente una carta realmente a la altura de los dioses. «Y para terminar, nada mejor que hacerlo con uno de nuestros postres: clasicos tiramisú o canoli siciliano o la scrocchiarella, pizza fina, rellena de nutella», concluye el gerente de este convento gastronómico.

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