Las medidas sanitarias diseñadas por el departamento de Calidad del Grupo Abades recogen las indicaciones de expertos en pandemias y los criterios del sello “Andalucía segura”.

El sevillano restaurante de Grupo Abades, Abades Triana volverá a ponerse en marcha el próximo día 12 de junio, una vez que la Fase 3 en la que se encuentra Andalucía, permite el desplazamiento entre provincias. Abades Triana abrirá en un principio desde las nueve de la noche hasta el cierre para continuar ampliando el mismo hasta llegar a la normalidad. En cuanto a la capacidad del restaurante, la sala permite un total de 180 comensales, mientras que en la terraza llega a los cien.

El restaurante Abades Triana podrá acoger de esta forma tanto en la terraza como en sala, reservas individuales o para la celebración de eventos familiares como: bodas, bautizos o comuniones, así como otros de carácter empresarial como reuniones, conferencias o congresos.

A través de su departamento de calidad, el establecimiento ha diseñado un exhaustivo protocolo de seguridad sanitario con el fin de garantizar la salud de sus clientes y trabajadores. Es un plan transversal que se adapta a todas las secciones del establecimiento: sala, cocina, aseos, administración y zonas comunes. Junto a las medidas generales establecidas por las autoridades sanitarias como la “distancia social”, aforo limitado o el uso de hidrogeles y mascarillas y recogidas en el certificado “Andalucía Segura” de la Junta de Andalucía, Abades Triana las amplía con una serie de disposiciones que conllevan a la prevención de cualquier riesgo sanitario. Para esta reapertura se han estudiado 1.400 ítems de seguridad siguiendo las recomendaciones de las autoridades locales, nacionales e internacionales entre los que destacan las exigencias de “touroperadores asiáticos”, mercado de gran experiencia en pandemias.

Entre las medidas tomadas destacan entre otras: la formación del personal, el aumento de la limpieza de los aseos cada 20 minutos, el servicio de un solo camarero por mesa para reducir los riesgos de contagio, una mayor distancia social de 2 metros entre mesas o el rediseño de aperitivos individuales para los eventos.