Atalaya Agroalimentaria de la Roda de Andalucía se acerca al pequeño consumidor con la próxima inauguración de su web de venta directa en enero de 2020.

 

Nació con vocación de servicio, y, ante todo, de innovación. Tras detectar las dificultades de la industria panadera al incorporar un producto tan rodense como la aceituna en salmuera a sus elaboraciones, Atalaya Agroalimentaria decidió dar con una solución. Un producto que no provocara problemas de dosificación, fermentación, cortes o vertidos al abrir el envase y, además, que conservara los aromas y propiedades organolépticas de las olivas.  De esta forma, surgieron las aceitunas deshidratadas de Atalaya Agroalimentaria en 2001.

José Ignacio Segura, responsable de calidad de Atalaya, durante una presentación de los productos de la marca. Foto: CosasDeComé.

Hoy casi dos décadas después e introducidas en industrias lácticas, cárnicas, cosméticas y reposteras, entre otras, no sólo de España sino también de Alemania, Holanda y Francia, las aceitunas de Atalaya deciden acercarse al pequeño consumidor. Y lo hacen a través de una página web de venta directa para la que la empresa rodeña ya ultima los últimos retoques con la intención que esté lista en enero de 2020. «Es una demanda de nuestros clientes que deseábamos satisfacer», explica José Ignacio Segura, responsable de calidad de Atalaya Agroalimentaria.

En ella, tal y como explica Segura, se encontrará una selección de estas aceitunas negras y verdes deshidratadas en diferentes formatos: mitades, rodajas, trozos y harina, y en un tamaño de envase más reducido del destinado al público industrial. «En una primera impresión, la harina de aceitunas deshidratadas suele antojarse como lo más atractivo. Pero otros productos como los trozos darán la sorpresa porque sirven para la elaboración de ensaladas, salsas y hasta pan», añade el responsable de Atalaya.

La harina de aceituna, uno de los productos más llamativos. Foto cedida por Atalaya Agroalimentaria.

La harina de aceituna, uno de los productos más llamativos. Foto cedida por Atalaya Agroalimentaria.

Pero las posibilidades de las aceitunas deshidratadas de la empresa rodense no quedan sólo aquí. Por ello, Ignacio Segura invita a su consumo «debido a sus múltiples propiedades beneficiosas». En este sentido, destaca que estas olivas poseen una vida útil de unos doce meses, son aptas para celiacos y se pueden añadir a cualquier receta sin necesidad de ser rehidratadas ni someterlas a ningún otro proceso previo a su consumo. Además, se trata de un producto 100% natural, al que no se le añaden aditivos ni conservantes, a la vez de ser medioambientalmente sostenible al producirse en una fábrica que funciona con energía procedente de la biomasa (hueso de la aceituna) y de paneles fotovoltaicos.

Atalaya Agroalimentaria trabaja con la variedad de aceitunas Hojiblanca que se caracteriza por 18-20 por ciento de material grasa, así como un sabor y olor afrutados que permanecen en el producto después de su deshidratado.