La «postrería» La Cueva de la Zarzamora tiene previsto abrir a principios de septiembre en el centro de la ciudad. El establecimiento lo ponen en marcha, en una casa del siglo XIX, Moisés Romero y Sandra Martín, los de la taberna Cuevas de Anita la de San Miguel

 

No será una pastelería, sino una postrería, un restaurante dedicado a los postres, el primero en su especie en Andalucía y uno de los pocos que existen en el mundo con estas características.

La diferencia es que no se servirán dulces o tartas, sino postres de autor servidos en platos especiales y con una presentación muy cuidada. Será un restaurante pero centrado en esta parte de la comida. «Un sitio al que vendrá la gente después de comer en otro restaurante y para ponerle el final en nuestro establecimiento». señala Moisés Romero, de 35 años y natural de Alcalá de Guadaíra. El alma de La Cueva de la Zarzamora, que así se llamará el establecimiento, será Sandra Martín, también de Alcalá y de la misma edad, una gran veterana en el sector y toda una especialista en postres. De hecho ya ha sorprendido con algunas de sus creaciones en la taberna Las Cuevas de Anita de San Miguel, un coqueto establecimiento que también regenta la pareja.

Martín será la encargada de dirigir las cocinas del nuevo establecimiento que tiene previsto abrir a principios del mes de septiembre en la calle Blanca de los Rios, la antigua callejuela de La Botica. Se ha preparado a conciencia. Está trabajando en la hostelería desde los 15 años y ha realizado cursos de especialización en diversos lugares para dominar campos como el chocolate o el uso del Isomalt, un derivado del azúcar que permite jugar con las formas y que es una de las técnicas ahora de moda en la pastelería.

Las torrijas, uno de los postres que se servirán en el nuevo establecimiento. Foto: Cedida por La Cueva de la Zarzamora.

En Las Cuevas de La Zarzamora se servirán postres de autora. Serán creaciones de la propia Sandra y que estarán «muy trabajadas y con presentaciones sorprendentes». En principio tendrán unas doce creaciones en carta, aunque estas irán variando y también habrá postres de temporada, basados en productos que estén en ese momento en un estado óptimo.

Entre la primera selección estarán ya éxitos de crítica y público como las torrijas que sirven en las Cuevas de Anita de San Miguel y en la que ellos mismos elaboran incluso el pan brioche que sirve de base al postre. Asimismo también estará el risotto de arroz con leche, otro plato reconocido de Martín o «El Arriero», la creación que han hecho durante el confinamiento, un bizcocho en tres texturas alternado con varias cremas y con un tostado en su superficie.

Otro de los dulces del establecimiento. Foto: Cedida por La Cueva de La Zarzamora.

Pero los postres no serán el único atractivo del nuevo establecimiento que ocupará unos 150 metros cuadrados. El café será otro de los pilares y para ello han buscado una máquina de café con mucha historia. Utilizarán una cafetera de 80 años de antigüedad que ha sido acondicionada para la ocasión. Está construida con latón y cobre y es una Elektra Bella Epoque, una marca mítica del sector.

Prepararán muchos tipos de cafés y también habrá una carta de cócteles y bebidas largas. En este mismo aspecto otra de las atracciones del establecimiento será «el aperitivo», una opción que comenzarán a servir a la una de la tarde y que consistirá en un vermú «muy cuidado» que se podrá acompañar con unas aceitunas o unos quesos seleccionados tanto españoles como el famoso parmesano que sirven en Las Cuevas.

Le quieren dar también importancia a la carta de vinos, que tendrá una amplia presencia de jereces, «algo que queremos cuidar mucho» señalan.

La idea es que el establecimiento abra desde la una de la tarde y se mantenga hasta las dos de la madrugada. Sólo abrirán, en principio, de jueves a domingos, y los festivos. Abarcarán así tanto almuerzos como meriendas y el postre ya la copa de después de la cena.

El sitio también ofrecerá postres para llevar también con una cuidada presentación, aunque pensados para que sea fácil su transporte y su consumo en los domicilios de los clientes. También ofrecerán tartas para celebraciones «para todo el que quiera celebrar algún acontecimiento con nosotros».

Vista exterior de la casa que ocupará el nuevo establecimiento, aún en obras. Foto: Cosasdecome

El proyecto está muy pensado. De hecho llevan 3 años trabajando en él. El otro gran atractivo de La Cueva de la Zarzamora será el propio edificio que acoge al restaurante. Es una finca de mediados del siglo XIX que acogió unas caballerizas de arrieros donde alojaban a los burros. De hecho las instalaciones estarán en estas caballerizas que han recuperado, en dos soberaos (altillos) con techos de madera y en un patio con pozo, además de una antigua cueva que también formarán parte de la estancia.

De la decoración se han ocupado ellos mismos. «No queremos desvelar muchos detalles porque queremos que todo sea una sorpresa», indican.

Moisés y Sandra también tienen previsto abrir en el mes de septiembre su establecimiento la taberna Cuevas Anita de San Miguel, que está cerrado por la Pandemia. En este tiempo han aprovechado para hacer mejoras y presentar una nueva oferta gastronómica.

Aquí la guía gastronómica de Alcalá de Guadaíra.

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