Los hermanos Juan Alberto y Víctor Fortuna se han hecho con este centenario establecimiento manteniendo su estética pero adaptando la oferta gastronómica a la línea del grupo de Lobo López.

El centenario y mítico restaurante El Sardinero, ubicado en la plaza de San Lorenzo, ha vuelto a abrir sus puertas. Y lo ha hecho de la mano del grupo gastronómico La Vida en Tapas, propiedad de los hermanos Juan Alberto y Víctor Fortuna, creadores, entre otros, de establecimientos como Lobo López .

De esta forma, el Sardinero se convierte en el décimo restaurante de este grupo en la capital adoptando gran parte de la oferta gastronómica de la cadena aunque con un aire más tradicional. Así, platos clásicos de la cocina primigenia de este restaurante como el jamón ibérico, las gambas cocidas o las papas aliñás conviven con propuestas más actuales como el salmorejo de manzana y rúcula, el tartar de atún o el carbón de bueño de bacalao. Incluso, en honor a la historia y vinculación de Sevilla con El Sardinero, sus nuevos propietarios ha dedicado un plato al nombre del establecimiento: LaSardina, una tosta con mayonesa elaborada artesanalmente cubierta con sardina ahumada.

Previo a su apertura, el restaurante ha sufrido un proceso de remodelación y actualización de sus instalaciones en el que se ha mantenido su esencia estética a través de vigas de madera o pilares de forja, a los que complementa la azulejería típica de La Vida en Tapas.