Los socios de Islamorada se unen al maestro heladero Giuseppe Di Bella para abrir este establecimiento de creaciones artesanales elaboradas con productos, maquinaria y recetas procedentes de Italia. Cuentan con una veintena de sabores, todos ellos sin gluten, con la cremosidad típica de Florencia.

 

Asentado en Sevilla, el empresario italiano Lorenzo Ciulli llevaba algún tiempo en un constante rastreo de sus calles a la caza y captura de una auténtica ‘gelatería’ como las de Florencia. Esas de helados particularmente cremosos y sabores artesanales que se transmiten de generación en generación. Las que para el propietario del restaurante Islamorada, junto a Víctor López Jr, condensan la esencia «del auténtico gelato italiano». Al no encontrarla, Ciulli y López han optado por ser ellos mismos los que creen una. Y para ello han contado con el maestro heladero florentino Guiseppe Di Bella, del que Lorenzo Ciulli es un ferviente admirador «porque hace los mejores helados de Florencia». Así, Ciulli, López y Di Bella han dado vida a Gelatería Mito, en la calle Almirantazgo, 8, junto al arco del Postigo.

Sus propietarios la consideran «una verdadera heladería como las de Italia pero en el corazón de Sevilla». Esto se debe a que, según explica Lorenzo Ciulli y Víctor López Jr, han traído productos, maquinaria y recetas directamente desde el país transalpino. Utilizan leche y nata fresca pasteurizada del día y han arrancado con una veintena de sabores diferentes, todos ellos elaborados sin gluten, entre los que destacan creaciones poco usuales en la ciudad como el caramelo salado o el Buontalenti, un sabor típico florentino elaborado con huevo y miel. Di Bella aclara que estas creaciones irán rotando de manera estacional «para acercarse a los productos de temporada».

Para la creación de estos helados, al ingenio del maestro heladero se una una máquina específica poco conocida en el sur de España. Di Bella relata que en ella se hierven los ingredientes, para pasar en diez minutos de 85 a menos 12 grados «provocando un shock término». «Se trata de un proceso que repetimos con cada uno de los sabores, para que sea más higiénico y se cuide la autenticidad de sus ingredientes» Posteriormente se conservan en las carapinas, o envases cerrados, insertos en el mostrador. Allí se encuentran protegidos de la luz y otros elementos externos de cara a su mejor conservación. «No pretendemos captar clientes por la vista sino por el gusto», puntualizan Ciulli y López.

Gelatería Mito nace con ansias de expansión. A tan solo un mes de su apertura, sus propietarios revelan que en breve inaugurarán un segundo local de esta heladería italiana también en el centro de Sevilla. Y no descartan incorporar nuevos locales bajo el modelo del franquiciado a medio plazo.

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