El establecimiento volvía a abrir sus puertas el pasado 4 de junio manteniendo su habitual carta tipo bistro de 12 platos y su característico gusto por los pequeños detalles.

 

El cuidado de los pequeños detalles en un ambiente gastronómico íntimo y con encanto vuelve a ser la tónica habitual de la Cochera del Abuelo que reabría sus puertas el pasado 4 de junio. En esta línea se encuentra la única novedad que incorpora este restaurante del centro de Sevilla en su regreso: el montaje de sus mesas una vez que se haya sentado el cliente y frente a él. «Se trata de una pequeña ceremonia que imprime cercanía y que evita que haya contaminación de vajilla, cristal y cubertería», explica Cinta Romero, copropietaria de la Cochera del Abuelo.

Una medida de seguridad que Romero y su socio y chef Bosco Benítez completan con las exigidas por ley y una amplia separación entre mesas «incluso más de la recomendada», que, según Romero, «hace que nuestros clientes se sientan cómodos y seguros con nosotros».

En lo gastronómico, el establecimiento mantiene la misma línea e idéntica carta de doce platos tipo bistro que antes del confinamiento a la que han incorporado pata de pulpo a la brasa y añadirán «en breve un granizado especial en el apartado de postres». Además, continúan apostando por las sugerencias del día basadas en productos de proximidad y mercado.

Respecto al horario, continúan manteniendo el habitual aunque, como novedad, han empezado a servir almuerzos los domingos. Romero y Benítez ruegan a sus clientes que realicen reserva previa en el teléfono 664440636 antes de acudir al establecimiento.

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