El establecimiento, que se encontraba cerrado desde el confinamiento por coronavirus de marzo de 2020, vuelve con sus clásicas tapas de papas aliñás, chicharrones y sangre encebollada para acompañar a una cerveza fría y bien tirada.

 

Es toda una institución dentro de las tabernas sevillanas. Cerrada desde el confinamiento a causa del coronavirus de marzo de 2020, bodega Mariano Camacho regresa esta semana a la vida tras casi un año de inactividad. Según revela su propietario, Manuel Camacho, la dificultad en su momento de hacerse con una licencia para sus veladores motivó, además de la crisis del covid-19, este cierre temporal. «Ahora volvemos con muchas ganas y con nuestras especialidades de toda la vida», puntualiza Camacho. No habrá novedades en este retorno de Mariano Camacho, sino que el establecimiento seguirá apostando por sus clásicas tapas de papas aliñadas, chicharrones, sangre encebollada o chacinas varias para acompañar a una cerveza fría y bien tirada.

Tampoco habrá cambios en las instalaciones del establecimiento, salvo el respeto a las normativa de seguridad e higiene «y la modificación puntual de barriles y mesas». Respecto al horario del bar, debido a las restricciones de la Junta de Andalucía, se encontrará momentáneamente abierta de martes a domingo de 12:00 a 18:00 horas. «Nunca hemos vivido del turismo, somos parte del barrio y de Sevilla y esperamos que nos acojan de buen grado en este regreso», sentencia el propietario de esta histórica bodega.

Bodega Mariano Camacho fue fundada en 1958 en los bajos de la Casa del Pumarejo por Mariano Camacho quien, en un principio, la popularizó como despacho de sus propios vinos procedentes de Manzanilla (Huelva), de donde era oriundo. Años después, sería su forma de tirar la cerveza y sus tapas caseras lo que otorgarían al establecimiento gran popularidad. Actualmente es su hijo, Manuel Camacho, quien mantiene este legado gastronómico.

Más sobre Bodega Mariano Camacho, aquí.