El establecimiento se autodefine como una taberna «100 por 100 Sevilla» en el que todos sus productos y platos proceden o están vinculado a la capital hispalense y su provincia. Sirven ibéricos de Constantina, quesos de Guillena, aceitunas de Pilas y vinos y cervezas sevillanas.

 

Hay tabernas que saben a Sevilla. El centro de la ciudad se encuentra salpicado de ellas. Pequeñas, coquetas, alicatadas, plagadas de carteles de fiestas de antaño y presididas por una larga a barra. En ellas no falta jamás la cerveza bien fría acompañada de un tapeo desenfadado. Un concepto profundamente arraigado a la sevillanía al que el emprendedor Daniel Llanes ha dado una vuelta de tuerca. ¿Existe algo más sevillano que una típica taberna de Sevilla donde todos sus productos y platos procedan de la misma ciudad o de su provincia?  «Quería homenajear a mi tierra y poner en valor la riqueza de su gastronomía de una manera original. Así que lo he hecho con mi taberna Feria-Flow» explica Llanes.

Algunos de los vinos procedentes de la provincia de Sevilla con los que cuenta Feria-Flow. Foto cedida

Algunos de los vinos procedentes de la provincia de Sevilla con los que cuenta Feria-Flow. Foto cedida

El hostelero abrió su establecimiento, sito en el número 20 de la calle Feria, hace algo más un año con otros dos socios que abandonaron el proyecto en mayo de 2022. Fue entonces cuando Daniel Llanes se vio con la libertad de dar vida a su particular oda a Sevilla. «Me he hecho con una buena muestra de gastronomía sevillana: traigo los ibéricos de Constantina, los quesos de Guillena, las aceitunas de Pilas… aquí no entra nada que no provenga de la tierra, directa o indirectamente». De hecho, en el caso de productos como el salmón o las anchoas, de procedencia exterior, Llanes ha seleccionado marcas que los envasan en la provincia de Sevilla.

Incluso, los montaditos y panes que oferta el establecimiento reciben nombres vinculados a la provincia como es el caso de la tosta aljarafeña, de sardina ahumada y mermelada de tomate, el montadito Fusión Expo 92, que combina salmón con mantequilla artesana de oveja, o el Sierra Norte, de chorizo o morcilla picante. Goza de gran aceptación, tal y como revela Llanes, el montadito o pan de la casa Feria-Flow compuesto del típico solomillo al whisky y jamón ibérico. Porque los clásicos ‘calientes’ de la cocina sevillana también están presentes en esta singular taberna. Así en su carta no faltan espinacas con garbanzos, pringá casera, rabo de toro, carne con tomate o atún encebollado, entre otros.

Daniel Llanes rinde culto a la cerveza bien fría. Foto cedida

Daniel Llanes rinde culto a la cerveza bien fría. Foto cedida

Por su parte, la bodega de Taberna Feria Flow también es ‘100 por 100 Sevilla’ gracias a numerosas referencias adscritas a la marca de Diputación ‘Sabores de Sevilla’. Es el caso de vinos como el tinto crianza ‘Colonias 40’ de las cazalleras de Bodegas Galeón, el blanco seco de uva moscatel ‘Lustrillo’ de Bodegas González Palacios en Lebrija o el vermú procedente de Alcalá de Guadaíra, Florum, entre otros. No podían faltar la cerveza Cruzcampo «muy fría y bien tirá» y en breve introducirán la artesana oriunda de Valencina de la Concepción Guadalquibeer.

Terraza exterior, junto a la iglesia de Montesión. Foto cedida

Terraza exterior, junto a la iglesia de Montesión. Foto cedida

A nivel decorativo, como marca la tradición, Taberna Feria-Flow responde al estereotipo de típica tasca sevillana de azulejos y numerosas imágenes de la ciudad presidida por una barra. El exterior posee una terraza con capacidad para seis mesas, justo en frente de la popular cervecería Casa Vizcaíno.

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