La Taberna La Liebre de Los Palacios lanza «Abuela Patri» una línea de platos preparados con la que quieren llegar a toda España. Son los guisos más populares del establecimiento y vienen presentados en tarros de cristal que permiten conservarlos sin necesidad de frigorífico 3 meses

 

La idea surgió hace un año cuando la taberna La Liebre, un restaurante de esos que te sorprendes cuando entras por su cuidada estética y por su magnitud, se vió parada por la Pandemia. Los hermanos Caballero Ponce (José Antonio, Patricia y Adrián) se pusieron a darle vueltas a la cabeza y salieron varios proyectos. Lo primero que hicieron por entonces es transformar la primitiva taberna que está junto al restaurante en un espacio dedicado a la venta de comida preparada al que más tarde añadieron también servicio a domicilio, pero el proyecto de los tres hermanos (40, 38 y 29 años respectivamente) era ir más allá y de paso dar un homenaje a su madre Patricia Ponce Moreno, que cuando no tenía aún ni 18 años se puso a los mandos de esta empresa familiar que comenzó a andar en 1988 de la mano del abuelo de los tres hermanos, José Caballero Falcón, Pepe el de La Liebre.

La familia Caballero Ponce durante la presentacion de «Abuela Patri». En la foto aparecen Patricia Ponce y sus hijos José Antonio, Patricia y Adrián que comparten con ella la gestión de la empresa. Foto: Cosasdecome

Ahora tras meses de trabajo ha visto la luz «La Abuela Patri» una colección de seis platos preparados presentados todos en tarros de cristal y con unas características comunes: son guisos que han triunfado en La Liebre, por lo que está probado que gustan, se elaboran con productos naturales y sin ningun tipo de conservantes ni colorantes y, gracias a la pasterización suave a que son sometidos se conservan sin necesidad de frio durante tres meses.

La idea de la firma, que también tiene una sección dedicada al catering, es llegar con todos estos productos a toda España. Los seis productos son de abrir y comer, la mayoría de ellos simplemente calentándolos al microondas o, el más original, un arroz cortijero que se sirve en dos envases, uno con el caldo y los tropezones del guiso y otro con el arroz crudo. Lo único que tiene que hacer el cliente es calentar el contenido del caldo y cuando hierve agrebarle el arroz, tras quince minutos al fuego ya está listo para comer.

Los productos que se ponen a la venta son el arroz cortijero, la carrillada de cerdo en salsa, un caldo del puchero, un guiso de garbanzos con tropezones de chorizo y morcilla, una salsa brava y un original plato, unos trozos de secreto ibérico de bellota «Yakiniku», un plato con un toque oriental que tiene mucho éxito en el establecimiento.

Los productos de Abuela Patri. Foto: Cedida por la taberna La Liebre.

La imagen de los productos ha sido creada por los propia empresa y los guisos se presentan en tarros de unos 500 gramos, «una ración generosa», en palabras de José Antonio Caballero. El caldo del puchero y el arroz cortijero se presentan en tarros de un litro con lo que serían en ambos casos para dos. Los precios oscilan entre los 3,95 euros de la salsa brava o los 4,95 del puchero y el potaje de garbanzos y el arroz cortijero que sale a 14,95, caldo, tropezones y arroz para dos incluido.

La elaboracion de los productos ha sido dirigida por el equipo de cocina del restaurante que comanda la propia Patricia Ponce y su hija Patricia, que ha sido la encargada de supervisar todo el trabajo.

Las previsiones de la empresa son tener el producto a la venta a partir del próximo miércoles. Se podrán comprar en la tienda de comida preparada de La Liebre, en la calle Diego Llorente o a través de la página web abuelapatri.com

En la web se especifica también la forma de hacer el plato e incluso se detalla la receta. En youtube incluso tienen un video en el que muestran como se prepara el arroz en casa.

La historia que empezó con un experto en el seguimiento de liebres

La historia de la taberna La Liebre de Los Palacios comienza en 1988 cuando José Caballero Falcón pone en marcha una pequeña taberna en la calle maestro Diego Lorente. A Pepe, como se le conocía en Los Palacios, le llamaban «El Liebre» por su habilidad para la caza de este animal. Identificaba sus pisadas y las seguía hasta que encontraba a su presa.

La liebre simplemente servía mosto y quintos de Cruzcampo que se acompañan con cacahuetes, altramuces y unas aceitunas aliñás. El negocio lo siguen el hijo de José, Antonio Caballero y su esposa Patricia Ponce. José Antonio, su hijo mayor, señala que «mi madre tendría poco más de 17 años cuando empieza a trabajar en La Liebre».

La primera tapa que introdujo fue el albur en adobo y luego unos huevos de codorniz con bacon que aún se mantienen en la carta y que fueron su primer éxito. Ya luego vendrían el arroz cortijero la carrillada.

El éxito les llevó a ampliar el negocio a una nave situada detrás de la primitiva taberna y a poner también en funcionamiento un servicio de catering. En el año 2017 y ya con sus hijos incorporados al negocio, Patricia, que sigue como jefa de cocina del grupo empresarial, deciden remodelar por completo el nuevo espacio que tiena una amplia barra y un comedor separado en dos zonas, una de mesas altas y otras bajas. Además tienen algunos reservados en un primera planta.

Interior de la taberna La Liebre de Los Palacios. Foto: Cosasdecome

La decoración del local, de techos muy altos es espectacular. El último paso adelante de la firma ha sido poner en marcha una tienda de comida preparada en la antigua taberna. Desde aquí mantienen también un servicio a domicilio al que ahora se une esta nueva línea de trabajo de platos preparados para toda España.

Horarios, localización, teléfono y más datos de la taberna La Liebre, aquí.

Aquí la guía gastronómica de Los Palacios y Villafranca

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