Está capitaneado por el cocinero sevillano Juan Andrés Morilla, uno de los pioneros de la alta gastronomía en Andalucía. Se encuentra en la calle Alfonso XII y se come a base de menús degustación

 

La palabra «manzil» proviene del árabe y traducido resulta «morada», pero con cierto toque de ternura. Ese es el nombre escogido por el cocinero Juan Andrés Morilla para su desembarco en Sevilla, donde nació y donde lleva tiempo queriendo poner en marcha proyecto propio, un deseo que ahora lleva a la realidad en el número 13 de la calle Alfonso XII, donde ayer martes 29 de marzo, ofreció su primer servicio.

El establecimiento ha sido decorado «en casa» por el propio Morilla pero, sobre todo, por su mujer, Rebeca Martinez que siempre ha comandado la parte estética de sus proyectos ya que tiene conocimiento del sector. Del exterior llama la atención la decoración de la cristalera que adorna el portón. El sitio tiene un comedor para 24 personas, un salón privado que puede albergar entre 6 y 8 y luego una mesa especial situado a la entrada de la cocina y donde se pueden sentar cuatro personas que ven directamente como trabajan en los fogones y pueden incluso establecer una conversación con los cocineros mientras disfrutan de la comida.

En el restaurante hay una mesa desde la que se como trabajan en la cocina. Foto: Cedida

Comedor principal de Manzil. Foto: Cedida por el restaurante.

Juan Andrés Morilla (41 años) fue el primer andaluz que se atrevió a participar capitaneando un proyecto en el Bocusse de Oro, el concurso de cocina profesional de más prestigio del mundo. Estuvo en el pionero Hacienda Benazuza de Sevilla, el experimento de Ferrán Adriá en Andalucía, formando equipo con otros valientes: Benito Gómez, el del restaurante Bardal de Ronda o Israel Ramos, de Mantúa en Jerez. En El Claustro, en Granada, se atrevió durante años con la alta gastronomía y ahora vuelve a su ciudad natal, Sevilla, donde vino al mundo, aunque gran parte de su infancia la pasó en Huelva.

El cocinero Juan Andrés Morilla. Foto: Cedida.

En Manzil se podrá comer en principio a base de dos menús degustación. Uno con 13 platos y otro que tendrá entre 7 y 8. En ambos casos se podrán acompañar con una selección de vinos. También habrá la posibilidad de pedir en formato plato algunas de las opciones que se proponen en el menú degustación «para así adaptarse a las personas que no quieran optar por esta fórmula». (Aqui puede verse la carta completa).

Sevilla está muy presente en el enunciado de los platos. Así esta primera carta la abren el bacalao y uno de sus formatos más sevillanos, la pavía, para seguir con productos también con mucha «sevillanía» como las aceitunas prietas, la naranja, el mollete, la ensaladilla, el pato o la manteca colorá.

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Los nombres de los platos son una mera mención de sus ingredientes principales siguiendo la línea adoptada por algunos cocineros de alta cocina de ser menos barrocos en sus planteamientos. De hecho Morilla señala que «haremos aquí una cocina buscando más la esencia».

El establecimiento admite reservas y los menús cambiaran frecuentemente «en función de los productos de temporada».

Junto A Morilla, como jefe de cocina estará Daniel Delgado, un joven cocinero formado en dos escuelas de cocina como Heliópolis y Gambrinus y que ha pasado por restaurantes sevillanos de prestigio como Ispal o Abantal. Del comedor se encarga otro sevillano, Rafael Martín Madrigal. El es responsable de la carta de vinos (verla aquí).

Horarios, localización, teléfono y más datos de Manzil, aquí.

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