Se trata de un proyecto único en la ciudad: un restaurante de cocina tradicional en el que un 75 por ciento del personal de sala, barra o cocina posee síndrome de Down o algún otro tipo de discapacidad intelectual.

 

La mítica esquina de José Luis de Casso con Cristo de la Sed, junto al estadio del Sevilla FC, ocupada durante años por varios mesones de cocina tradicional ha vuelto a cobrar vida. Y lo ha hecho con una oferta gastronómica similar a la de antaño aunque un enfoque diferente. De hecho, se trata del único proyecto en Sevilla de estas características: un restaurante inclusivo en el que el 75 por ciento de las personas que en él trabajan poseen síndrome de Down o algún tipo de discapacidad intelectual.

El Mesón Campeones abrió sus puertas el pasado mes de agosto. Foto: CosasDeComé.

El Mesón Campeones abrió sus puertas el pasado mes de agosto. Foto: CosasDeComé.

Bautizado como Mesón Campeones, el establecimiento comenzó a funcionar en agosto de 2019 a través de una iniciativa de la asociación sevillana Aspanri-Down, que ya cuenta con un servicio de cátering propio desde los años noventa. “Muchos de nuestros usuarios tienen experiencia previa en la hostelería gracias a este cátering que sirve bodas, bautizos, comuniones además de eventos de asociaciones o instituciones públicas”, explica Rafael Caballero, presidente de la asociación. En aras de una mayor inclusión e integración laboral de estos profesionales, Aspanri-Down decidió hacerse con este mesón. “En total tenemos empleadas a unas quince personas con discapacidad que van rotando entre cocina, barra y mesas acompañados por una persona de apoyo. Los chicos están encantados, son muy perfeccionistas y se esfuerzan mucho en sus tareas”

A aquellos a que les toca meterse entre fogones colaboran en la preparación de entrantes, tostas, montaditos, carnes y pescados, especialidades en las que se divide la carta del mesón Campeones. Todas ellas pueden consumirse en formato tapa, media o ración “porque a nuestros clientes les gusta probar de todo un poco”, matiza Caballero. Canelones de carrillada, lasaña de calabacín, las tostas y el montadito Campeones (de cerdo ibérico, queso de torta y cebolla carameliza) suelen ser los platos más demandados, aunque la cocina del mesón continúa abierta a las sugerencias de los clientes.

Las tostas, una de las especialidades del Mesón Campeones. Foto: CosasDeComé.

Las tostas, una de las especialidades del Mesón Campeones. Foto: CosasDeComé.

El resto del personal atiende al cliente a su entrada, montan y desmontan mesas, llevan la comanda hasta la barra, sirven bebida y comida y retiran lo innecesario para los comensales.

Aunque aún no ha celebrado su inauguración oficial, el Mesón Campeones ya atrae a numerosos vecinos de Nervión y del resto de Sevilla, sobre todo los fines de semana. “Están deseando que les atiendan los chicos y que les aconsejen qué comer”, añade el presidente de Aspanri-Down. En este sentido, los próximos proyectos de la asociación sevillana pasan por consolidar el Mesón Campeones, que en la actualidad tan solo ofrece almuerzos y desayunos, y crear un aula de formación en Hostelería dentro de las instalaciones del mismo establecimiento.