La tercera generación de este negocio familiar fundado en 1930 continúa innovado con la creación de nuevos productos artesanales de consumo navideño.

 

Cuidan con devoción el legado gastronómico de sus padres y abuelos. Mantecados, polvorones y dulces varios siempre vinculados a la Navidad y oriundos de Cazalla de la Sierra. Un respeto a la tradición que no está reñido con la innovación para los hermanos Antonio, Jesús y José Salvador Trigo, propietarios de Mantecados Nuestra Señora del Monte.  Es por ello que la empresa cazallera ha lanzado dos nuevos productos con los que completan su listado de una treintena de especialidades artesanales: los roscos de anís y los ducados sin azúcar.

Según ha explicado Antonio Trigo, perteneciente a la tercera generación de esta familia de artesanos del mantecado, Nuestra Señora del Monte ha querido rendir su particular homenaje a los anises de la localidad con la creación de un rosco elaborado con este ingrediente. «Lo habitual son los roscos de vino, pero queríamos hacer algo que tuviera mucho que ver con Cazalla», aclara Trigo.

Las mujeres cazalleras elaboran estos mantecados desde 1930. Foto cedida por el establecimiento.

Las mujeres cazalleras elaboran estos mantecados desde 1930. Foto cedida por el establecimiento.

Por otra parte, la versión sin azúcar de los ducados, uno de los productos más demandados de la empresa cazallera, nació de «la necesidad de adaptarse a las nuevas necesidades del mercado. Hay muchas personas que no pueden consumir azúcar pero no quieren perderse esta especialidad». Y es que, según desvela Antonio Trigo, «el hojaldre de textura fina elaborado a mano bautizado como ducado» junto a los artesanillos, embadurnados en ajonjolí y tostados, han dado grandes alegrías a una familia que se dedica a su elaboración desde 1930.

Cochura de los mantecados en horno de leña. Foto cedida por el establecimiento.

Cochura de los mantecados en horno de leña. Foto cedida por el establecimiento.

Fueron los abuelos paternos de Antonio, Jesús y José Salvador Trigo los que introdujeron el mantecado en Cazalla de la Sierra. Procedentes de Estepa, Antonio Trigo y su esposa, Isabel Domínguez, comenzaron a fabricar estos dulces artesanales en su casa de la calle Nuestra Señora del Monte. Una de las hijas de Micaela Ruiz La Colchona, pionera de la expansión de la industria del mantecado estepeño, les ayudó en la tarea. Y parece que cumplió con su cometido porque los productos de la familia Trigo comenzaron a popularizarse en la zona, hasta el punto que la segunda generación comenzó a exportarlos en los años 50. «Actualmente distribuimos a toda España y ya hemos mandado nuestros primeros pedidos a Francia, Italia y Alemania. Aunque vamos produciendo según demanda. Nuestro objetivo es mantenernos y seguir produciendo con la misma calidad que siempre lo hemos hecho», concluye el propietario.

Además de en su despacho de venta al público, los productos de Mantecados Nuestra Señora del Monte de Cazalla pueden adquirirse a través de su página web.

Más información sobre Mantecados Nuestra Señora del Monte, aquí.