Será a principios de 2020 cuando comiencen a distribuirse los primeros lotes, según se ha anunciado en la presentación de ambas Indicaciones Geográficas Protegidas.

 

Las aceitunas de Olivaida de Albaida del Aljarafe, las umbreteñas Escamilla, las pertenecientes a Cobelén ubicado en Pilas, las arahalenses la Reina del Verdeo, las utreranas Manzanilla Olive y Jolca, procedentes de Huévar del Aljarafe, lucirán en breve en sus etiquetas el distintivo de calidad diferenciada IGP de Manzanilla y Gordal de Sevilla.

Muestra de aceitunas Manzanilla y Gordal. Foto: CosasDeComé.

Muestra de aceitunas Manzanilla y Gordal. Foto: CosasDeComé.

Será a principios del próximo 2020 cuando empiecen a distribuirse los primeros lotes certificados de estas seis empresas, tal y como ha anunciado el Consejo Regulador de estas IGP en el acto de presentación oficial de las Indicaciones Geográficas Protegidas de las aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla. El evento ha tenido lugar en la sede de la Fundación Caja Rural de Sevilla donde el citado Consejo Regulador y Prodetur ha dado a conocer este distintivo al sector de la distribución, al gastronómico y a los medios de comunicación.

Un distintivo de calidad diferenciada que el presidente del Consejo Regulador de las Indicaciones Geográficas Protegidas Manzanilla y Gordal, Juan Luis Oropesa, aclaró que otorga «idéntico prestigio al de una Denominación de Origen» pero sin excluir a aquellas aceitunas que incorporen un relleno que no pertenezca a su misma zona geográfica. «Algo que ocurre en el ochenta por ciento de las aceitunas sevillanas, que están rellenas de anchoas».

 

Hecha esta matización, Oropesa ha recordado que Sevilla es «líder andaluz en producción y en volumen de industrias de transformación de la aceituna, con un registro de 134 entamadoras que representan en torno al 60% del total de la región». Las aceitunas de las variedades Manzanilla y Gordal que entran en la IGP además estar en un área de producción delimitada por la provincia de Sevilla y once municipios onubenses (Hinojos, Chucena, Almonte, Bollullos Par del Condado, Escacena del Campo, La Palma del Condado, Manzanilla, Paterna del Campo, Rociana del Campo, Villalba del Alcor y Villarrasa) deben cumplir unas condiciones de tamaño, estar recolectadas de manera tradicional, con el llamado ordeño o verdeo, y elaboradas según dicta el «estilo sevillano». Este consiste en lavar las aceitunas, cocerlas en caústica  y sumergirlas en salmuera, para conservarse al tiempo que se produce una fermentación láctica natural.

Con la intención de dar a conocer las características y valores añadidos que poseen las aceitunas sevillanas Manzanilla y Gordal que portan estos distintivos de calidad, el presidente del Consejo Regulador de estas Indicaciones Geográficas Protegidas ha destacado las propiedades organolépticas de la variedad Manzanilla, famosa por su fácil deshueso, su ratio equilibrada pulpa-hueso y su textura crujiente y nada fibrosa en boca. Conocida internacionalmente como ‘Queen’ y apreciada por su sabor y tamaño, la aceituna Gordal posee un bajo contenido en aceite y una pulpa carnosa y jugosa.

Juan Luis Oropesa, presidente del Consejo Regulador, durante la presentación. Foto: CosasDeComé.

Juan Luis Oropesa, presidente del Consejo Regulador, durante la presentación. Foto: CosasDeComé.

Finalmente, Juan Luis Oropesa ha realizado un llamamiento a las empresas del sector para que se inscriban en el Consejo Regulador, «aunando así los esfuerzos de productores, envasadores, y empresas comercializadoras, al objeto de fortalecer el sector ante amenazas como las que representan los aranceles estadounidenses».

Más sobre las aceitunas sevillanas, aquí.