El barrio sevillano cuenta desde Semana Santa con un nuevo restaurante que, además de elaborar pizzas y pasta artesanal, pretende trasladar la auténtica cocina de italiana a la capital hispalense en formato tapa y ración.

 

La gastronomía italiana no se sustenta tan sólo sobre espaguettis, calzones, pizzas cuatro estaciones o postres de panacota o tiramisú. Una máxima que defiende a ultranza Nicola Migala, hostelero italiano que durante su residencia en Roma ha visitado Sevilla en un sinfín de ocasiones y siempre de la mano de su esposa, oriunda de Utrera. Años de viajes frecuentes en los que las visitas familiares a la capital hispalense siempre iban acompañadas de lo que para Migala se convirtió en casi una obsesión: encontrar en Sevilla un restaurante donde se sirviera «la auténtica cocina de Italia».

Al no lograrlo, el italiano hizo suyo el proverbio de si ‘Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma’. Y allí que se fue. No a la montaña, sino a Sevilla donde el pasado Jueves Santo inauguró en la zona de San Bernardo el restaurante Alimentari, el establecimiento italiano que Migala siempre quiso encontrar en la ciudad y donde se preparan platos de tradición cien por cien italiana. » De ello se encargan mis chefs Ciro Borriello y Lorenzo Falzarano, con los que he trabajado durante quince años en otro restaurante que tenía en el centro Roma, y que se han venido hasta Sevilla conmigo», explica Migala.

Carpaccio de ternera con melón y lima. Foto cedida por el establecimiento.

Carpaccio de ternera con melón y lima. Foto cedida por el establecimiento.

Las recetas más tradicionales de Italia se conjugan en Alimentari con un formato por el que su propietario ha decidido apostar para acercar la gastronomía de su tierra natal al carácter e idiosincracia de sus clientes sevillanos. «La mayoría de nuestros platos pueden consumirse en tapas, medias raciones y raciones completas. La idea es que la gente pueda probar muchas cosas diferentes«. Una de las especialidades de la casa es la flor de calabacín, que sirven rellena de mozarella y anchos, con queso de cabra y pistachos o acompañada con pasta fresca.

El local se inauguró el 18 de abril de 2019. Foto cedida por el establecimiento.

El local se inauguró el 18 de abril de 2019. Foto cedida por el establecimiento.

Porque eso sí, en Alimentari la pasta es artesana y la hacen manualmente Ciro, Lorenzo y Nicola. Incluso con harina de quinoa para los celiacos. También son ellos los que elaboran a diario pan casero que Nicola define como «de masa madura y agujeros, como en España son los panes de pueblo». Estos panes se preparan en un horno italiano de piedra donde también se elaboran las pizzas de Alimentari. «Nuestras pizzas son muy digestivas porque tiene un setenta por ciento de agua. Usamos 15 gramos de levadura por cada 10 kilos de masa y dejamos que tenga unas 72 horas de maduración y salen exquisitas», desvela.

Preparación de las pizzas en el horno de Alimentari. Foto cedida por el establecimiento.

Preparación de las pizzas en el horno de Alimentari. Foto cedida por el establecimiento.

Respecto a los licores y vinos para acompañar la carta de Alimentari, todos ellos son, como no podía ser de otra manera, de procedencia italiana y se encuentran expuestos en el salón del restaurante. Así ocurre también con el resto de la materia prima que en el restaurante utilizan para sus productos. «Todo es cien por cien Italia y me gusta que estén a la vista para que nuestros clientes sepan que están comiendo calidad. Me gustaría incorporar también una pequeña tienda donde vender estos productos, pero aún no tenemos fecha prevista», concluye Nicola Migala.

Productos de procedencia italiana adornan las paredes del local. Foto cedida por el establecimiento.

Productos de procedencia italiana adornan las paredes del local. Foto cedida por el establecimiento.

Más información sobre Alimentari, aquí.