El Benjamín del bar Sombrajo
Tapa
El Benjamín del bar Sombrajo
Tapatólogo descubridor:
Población
Día de hallazgo
Descripción

Claro ejemplo de gigantismo desayunista. El Benjamin es un bocadillo que consta de cinco capas de producto…y propina. En el bar Sombrajo son conscientes de la capacidad «recuperadora» de este bocadillo y abren a las cinco de la mañana para los que vuelven de una «dura» noche puedan reponer fuerzas antes de acostarse. Se puede pedir en varios tipos de pan, aunque nosotros lo pedimos abrigado en un buen mollete ligeramente tostado y proveniente de la panadería Virgen de la Oliva de Lebrija.

Sobre la parte inferior del pan se van superponiendo capas de cochinito, como llaman en Lebrija a la magreta, ligeramente pasada por la plancha, cebolla, tomate (ambos en estado crudo), un huevo a la plancha y lonchas de jamón serrano.

Para aderezar el bocadillo «multicapa» se sirve un alioli verde elaborado por ellos mismos y que acompaña a la perfección a Benjamin. Se puede pedir en dos variantes, sustituyendo el cochinito por pollo a la plancha o por lomo adobado.

El «Benjamin» es un histórico de la casa y debe su nombre, según Alvaro Piñero, el gerente del bar Sombrajo, al hermano menor de Alvaro que le gustaban los bocadillos con varios ingredientes. Un día su padre, Benito Piñero, que fundó el bar y su hermano Alvaro, le pusieron este bocadillo y le gustó tanto que lo sirvieron a algún cliente. Al final terminó quedándose en la carta como una de las estrellas del establecimiento. El bocadillo de generoso tamaño con un café sale a 4,40 euros. Hay también una versión mini.

Alvaro Piñero tras la barra del bar Sombrajo. Foto: Cosasdecome