La popular receta con origen en Camas parece secreto de Estado. Los bares y restaurantes no sueltan prenda, ni tampoco los vecinos, que quieren que la fórmula se quede en el pueblo. Todo el mundo coincide en que es una variante del alioli que va bien con carnes, pescados, bocadillos… Para algunos, las especias de pinchito son las que le dan ese sabor, otras apuntan a la mezcla que se le añade a los caracoles. Aquí intentamos una aproximación basada en recetas publicadas. Aquí la historia de la salsa chipi.
- 1 vaso de aceite de girasol (unos 200-250 ml)
- 1 huevo grande
- 2 o 3 dientes de ajo
- 1 cucharada de postre de especias de pinchito o de caracoles
- 4 o 5 ramitas de perejil fresco
- 1 chorrito de zumo de limón
- 1 pizca de sal (algunas versiones la sustituyen por Avecrem)
En el fondo de un vaso de batidora, se echa el huevo entero, los dientes de ajo troceados, las hojas de perejil fresco, la cucharada colmada de especias, el chorrito de vinagre (o limón) y la pizca de sal. Luego se vuelca todo el vaso de aceite de girasol de golpe dentro de la batidora. Dejar reposar unos segundos para que el huevo y el resto de ingredientes se queden abajo del todo.
A continuación se mete la batidora de mano recta hasta el fondo, de manera que quede completamente pegada al suelo del vaso, tapando el huevo. Empezar a batir a velocidad media-alta sin mover durante unos 10 o 15 segundos. Empezará a emulsionar por abajo y a subir una crema espesa.
Cuando el fondo esté completamente ligado y solo queda aceite arriba, empezar a levantar la batidora muy despacio hasta que toda la salsa quede homogénea.
Se puede utilizar para acompañar unos chipirones a la plancha (este es el origen de la salsa) aunque en Camas es muy habitual servirla con los serranitos o también con patatas fritas u otros platos.