El restaurante, regentado por el cocinero Estanislao Clemente, ofrece una comida mediterránea, con los arroces como una de sus banderas destacadas

 

Estanislao Clemente, 51 años y nacido en Burgos, lleva una chaquetilla de color gris oscuro y una barba cuidada. En su uniforme no hay una mancha y lo mismo ocurre con su llamativa cocina, un equipamiento como de película, decorada como una cocina antigua y donde se preparan los platos a la vista del público. De hecho no hay ningún obstáculo que la separe del comedor. Todas las vistas, al entrar, se van hacia esa zona del local coronada, además, por una vistosa estantería con botellas y tarros retroiluminados.

Deleite Sevilla es un local amplio. Caben 120 personas a las que hay que unir otras 32 en la terraza, cubierta con sombrillas. La decoración llama la atención. Por las paredes hay platos de vistosa cerámica colgados. Las mesas, altas y bajas alternan las típicas para 4 personas con otras alargadas y más altas perfectas para grupos más numerosos. La luz entra generosa por los amplios ventanales del local. En un extremo una amplia barra y también hay un escenario donde se pueden acoger actuaciones y donde a menudo un dj ameniza las tardes.

El comedor de Deleite Sevilla. Foto: Cosasdecome.

En el establecimiento, además de comer, se puede tomar una copa por la tarde o después de la cena. De hecho, uno de los rasgos distintivos del local es la carta de cocteles que se pueden tomar tanto para acompañar la comida, antes o después. “El tema de los vinos lo cuidamos mucho”, indica Estanislao Clemente: “Desde la cerveza, que tenemos Victoria, hasta los vinos donde nos gusta jugar con etiquetas menos conocidas pero de calidad, que aporten a la carta. También le damos mucha importancia a la coctelería y a poder alargar la comida con un buen coctel después del postre”.

Clemente señala que una de las grandes apuestas del local son las comidas en grupo. “El local es muy bueno para eso. Ofrecemos varios menús y podemos incluso cerrar el establecimiento para ellos si viene un número importante de comensales. Además con el escenario, podemos jugar a que no solo sea una comida, sino que haya alguna actuación, lo que redondea una reunión”.

La zona de la barra. Foto: Cosasdecome.

Pero vamos a la mesa. Estanislao define su estilo como “mediterráneo”. La carta es igual para todo el espacio: terraza, barra y comedor. Hay alguna tapa pero lo habitual es comer por platos, muy bien presentados y preparados  para compartir.

“Aquí lo habitual es empezar por la ensaladilla de la casa que lleva langostinos y que coronamos con un huevo frito y una piparra para darle un toque diferente. También gusta mucho un tartar de atún que acompañamos con mazamorra”. La mazamorra es la versión cordobesa del ajoblanco, una crema cuyo ingrediente principal son las almendras y que va muy bien como contraste a la intensidad de los dados de atún.

El tartar de atún con mazamorra. Foto: Cedida.

Estanislao destaca que “aquí lo hacemos todo. No compramos nada de quinta gama. Tenemos una cocina estéticamente muy llamativa y que llama la atención a nuestros clientes, pero ya que la tenemos la utilizamos…y mucho, por eso procuramos utilizar ingredientes de calidad y hacerlo todo nosotros”.

Un ejemplo de esta elaboración propia son las croquetas, otro de los platos de éxito de la casa. No las tienen de sabores fijos aunque suelen tenerlas de pollo y jamón. de tinta de calamares y gambas o de carrillada.

El cocinero, que regenta el local junto a sus socios José Ignacio Jiménez y José Castaño, señala que “tenemos una carta para todos los gustos, en la que todo el mundo tenga opciones”:

Estanislao delante de su impresionante cocina. Foto: Cosasdecome.

Así ofrecen una tortilla de patatas, que hacen al momento y de forma individual al estilo de las sidrerías del norte. “La hacemos en sartén, al momento y poco hecha”.

Para los vegetarianos hay una parrillada de verduras con salsa romesco y la mayoría de los platos pueden adaptarse a personas con intolerancia al gluten, incluidas las frituras.

Esa obsesión porque todo sea casero les lleva incluso a hacer unas patatas “chips” para acompañar unos boquerones en vinagre o a utilizar unos huevos ecológicos para un plato en el que los acompañan con patatas fritas y jamón ibérico.

Una de las apuestas de la casa es el arroz. Suelen tener hasta 5 tipos diferentes en carta, 4 fijos y uno que va cambiando según la temporada. Hay que pedirlos, como mínimo para dos personas. Ahora el que más éxito tiene es el de rabo de toro, que es meloso, pero también tienen uno negro con calamares fritos y gambones o uno que hacen a la llauna y que tiene muchos seguidores.

Uno de los platos de arroz. Foto: Cedida.

Para los carnívoros hay vaca morucha o cerdo ibérico de la conocida firma sevilllana El Descansillo. Los postres son también de elaboración propia y hay desde desde tarta de queso a torrija.

Horarios, localización, teléfono, la carta completa y más datos de Deleite Sevilla, aquí.

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