El establecimiento de comida para llevar de Los Baltazares indica a sus clientes cómo imprimir el último toque a algunas de sus elaboraciones, ya sea en el calentado o emplatado, y consumirla así como si en el propio restaurante se tratara. También cuidan especialmente el empaquetado de sus pedidos.

 

Cuidan al milímetro cada uno de los detalles. No sólo durante la elaboración en sí de todos los platos que componen su oferta gastronómica, sino también en lo que respecta al empaquetado y finalización de los mismos. Y es que Carmenzita, el establecimiento de comida para llevar de los Baltazares en los Bermejales, trata de trasladar la esencia del conocido restaurante nazareno hasta el hogar de sus clientes.«Un sitio pensado para que los muchos amantes de la cocina de Los Baltazares puedan recoger sus platos para disfrutarlos en casa, con la misma calidad y la fama ganada a pulso por el restaurante», manifiestan sus propietarios Javier y Juan Carlos Fernández Vera

Embalaje del solomillo de atún de Carmenzita, que se envía con las tostadas, un tarro de cristal con salsa de guacamole casero y otro tarro con el escalope de solomillo de atún. Foto cedida por el establecimiento

Embalaje del solomillo de atún de Carmenzita, que se envía con las tostadas, un tarro con salsa de guacamole casero y otro con el escalope de solomillo de atún. Foto cedida por el establecimiento

Un concepto de alta cocina a domicilio que refuerzan a través de un packaging de lujo «del que se puede presumir» y algunos platos preelaborados, es decir, que solo requerirán un último toque en casa, generalmente para calentar o emplatar. «De esta forma se evita que la comida llegue pasada de punto o mal presentada, algo que se cuida especialmente en Los Baltazares». Ejemplo de ello es el solomillo de atún de Carmenzita, que se envía con las tostadas de pan de masa madre, un tarro de cristal con salsa de guacamole casero y otro tarro de cristal con el escalope de solomillo de atún de almadraba macerado en vinagre para que sea conjuntado por el cliente. Tanto en este caso como en el de los platos que requieren un último golpe de calor para su perfecta degustación, el receptor recibe instrucciones sencillas y precisas por parte del establecimiento «para facilitar la experiencia».

Carrillada ibérica, una de las especialidades de los Baltazares y ahora de Carmenzita. Foto cedida por el establecimiento

Carrillada ibérica, una de las especialidades de los Baltazares y ahora de Carmenzita. Foto cedida por el establecimiento

Estos platos preelaborados y los que no lo son se modificarán periodicamente en Carmenzita. Actualmente, mantienen una carta inaugural compuesta por entrantes fríos, calientes y guisos. Entre ellos destacan el foie casero al oloroso, el capricho de sardina o el mítico sashimi de atún rojo de Los Baltazares, el puré de patata casero trufado, las gyozas fusión “Tokio-Los Bermejales”, el solomillo relleno de pimientos y dátiles, o la carrillada ibérica, entre otros.

Más sobre Carmenzita, aquí.