Los restaurantes Las Ninfas e Hispania de Écija se consolidan como estandartes de una nueva gastronomía que se ha reinventado y actualizado en los últimos años en la localidad.

 

Desde hace algunos años soplan aires nuevos en la hostelería astigitana. Y es que en Écija también tienen cabida los establecimientos de gastronomía con toques innovadores, esos que se basan en la tradición culinaria de siempre para dar un salto hacia delante y experimentar con nuevas texturas y sabores. Dos referentes en este sentido son los restaurantes Las Ninfas e Hispania. Capitaneados ambos por profesionales de raíces y familias hosteleras, Antonio Victorio y el chef Juan María Silva se han rodeado de equipos jóvenes y han dado vida a unas cartas de propuestas actuales, donde la fusión y el afán creativo son una constante.

Restaurante Las Ninfas

Vistas desde el patio de Las Ninfas. Foto cedida por el establecimiento.

Vistas desde el patio de Las Ninfas. Foto cedida por el establecimiento.

Su espectacular emplazamiento en un antiguo palacio del siglo XVIII es su carta de presentación. Aunque la propuesta gastronómica que se sirve en sus salones y patio, donde conviven en armonía una mezcolanza decorativa de elementos históricos y actuales, conquista paladares por igual. «Una cocina mediterránea, andaluza y ecijana con productos de mercado y toques de fusión nos define», manifiesta Antonio Victorio , propietario de Las Ninfas desde 2015 y responsable de los aires de modernidad que se respiran en el establecimiento.

Atún rojo a las tres texturas, uno de los platos estrella del restaurante. Foto cedida por el establecimiento.

Atún rojo a las tres texturas, uno de los platos estrella del restaurante. Foto cedida por el establecimiento.

 

Entre fogones, el chef Manuel Avellaneda es el artífice de una carta de casi medio centenar de propuestas en infinitivo (empezar, picotear, compartir, saborear y endulzar), la mayoría de ellas en formato plato o tapa grande para degustar entre varios comensales. De ellas, las más demandadas: el atún rojo en tres texturas, tataki, tartar y plancha, la milhojas de queso de cabra y berenjenas, el carbón de bacalao o el rollito de puerro confitado con queso de cabra se han convertido «en verdaderas instituciones de la cocina innovadora de Écija». «Tienen mucha demanda, sobre todo el plato de atún».

Milhojas de berenjenas y rulo de cabra, otra propuesta del chef Manuel Avellaneda. Foto cedida por el establecimiento.

También merecen especial mención para Victorio el burrito de carrillada con nachos y los gambones en tempura de kikos con hummus de aguacate. En el apartado de postres caseros, hay cabida tanto para clásicos como la tarta de queso como los originales maceta de helado y brownie de chocolate o el bizcocho marroquí sobre crema de chocolate blanco.

Más información sobre Las Ninfas, aquí. 

Restaurante Hispania

El chef Juan María Silva y su equipo en el interior de Hispania. Foto cedida por el establecimiento.

De casta le viene al galgo. El chef Juan María Silva Infante creció con el referente de Casa Pirula, un histórico y conocido establecimiento ecijano regentado por su abuelo. Siguiendo su estela, Silva Infante decidió formarse en la Escuela de Hostelería La Cónsula de Málaga y abrir en 2006 su propio restaurante basado creaciones innovadoras: Hispania. El cocinero lo bautizó con el mismo nombre que tenía anteriormente el local, perteneciente a un negocio familiar.

Los tallarines con queso de cabra son toda una institución en el restaurante. Foto cedida por el establecimiento.

 

Casi catorce años han pasado desde entonces y Juan María Silva mantiene la misma ilusión de sus inicios intacta. Tanto como algunos de sus platos que se han convertido en auténticos clásicos fijos inamovibles de la carta de Hispania. Se trata de los caramelos de gambas, los tallarines con queso de cabra, la ensalada tibia de navajas con langostinos y kikos y el new rollo de pollo, entre otros. «No nos dejan quitarlos de la carta», explica Juan María Silva.

El postre más demandado de Hispania: suflé de chocolate con helado de vainilla. Foto cedida por el establecimiento.

El postre más demandado de Hispania: suflé de chocolate con helado de vainilla. Foto cedida por el establecimiento.

Junto a estas propuestas, la carta de este restaurante cuenta con casi cuarenta platos que se subdividen en sugerencias, woks, fritos, slow food, especialidades con huevo, pan cristal y caprichos de carne y pescado, sin olvidar una selección de postres de elaboración artesanal donde el suflé de chocolate con helado de vainilla se coronó desde los inicios como rey absoluto. «También funciona muy bien una incorporación algo más tardía: la tarta de frambuesa y bizcocho casero».

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