Las croquetas de jamón de Casa Ricardo se han convertido en un mito que llega incluso a internet, donde han aparecido divertidos montajes de estas ovoides de las que se han llegado a vender 3.750 unidades en un solo día

 

65.000 croquetas. Una detrás de otra. Puestas en fila viene a ser como la distancia que separa Triana de Tomares, por ejemplo. Son las que salieron de la cocina de Casa Ricardo durante la pasada Cuaresma, que tuvo como día más fuerte el Sábado de Pasión con 3.750 unidades.

Si el mismísimo Ronaldo ha caído rendido a sus encantos, por algo será. Hablamos del Ronaldo simpático, el que ha descuidado un poco su dieta, no del malaje. Hace pocos días, coincidiendo con la celebración del mundial de fútbol, aparecía un videomontaje en las redes sociales, “memes” se le llama en el lenguaje internauta, en el que Ronaldo Nazario, el que fuera jugador del Barcelona y del Real Madrid, se rechupeteaba los labios cuando le ponían por delante una croqueta de Casa Ricardo. Más de 37.000 reproducciones lleva ya el documento, que apenas dura 11 segundos y que puedes ver a continuación en una captura del Facebook del establecimiento.

Pero días antes, otro “meme” también recorría todos los “feisbus” e instagram de media Andalucía con otra ocurrencia, en la que aparecían unas imaginarias nuevas patatas fritas que iba a sacar Mercadona bajo su marca “Hacendado… con sabor a croquetas de Casa Ricardo”.

 

Fotomontaje Croquetas Casa Ricardo

Fotomontaje Croquetas Casa Ricardo

 

Las ovoides de este bar situado en el barrio de San Lorenzo no sólo son ya famosas entre todos los “croquetólogos” de Andalucía, sino que han pasado ya del “boca a oído” real al “boca a oído virtual”, todo un acontecimiento en el mundo del tapeo.

Pero la historia de las croquetas de Casa Ricardo viene de lejos, en concreto del año 1985, cuando Ricardo Núñez se hace con el traspaso de lo que hasta entonces había sido Casa Ovidio, propiedad del exfutbolista del Sevilla Ovidio Fernández Roig. No confundir con Juan Roig, el dueño de Mercadona.

 

Ricardo Núñez padre y Ricardo Núñez hijo. foto: Cosas de Comé

Ricardo Núñez padre y Ricardo Núñez hijo. Foto: Cosas de Comé

 

Pero, a pesar de lo que pueda pensar más de uno, las croquetas no iban incluidas en el traspaso. Las croquetas venían de casa. De casa de Carmen, de María del Carmen Romero, para ser exactos, porque todo lo que Carmen había estado cocinando a lo largo de su vida era lo que iba a empezar a servirse en este nuevo negocio regentado por Ricardo, su marido. En la pizarra de 1985 se podían encontrar tapas rescatadas como los riñones al jerez o la sangre encebollada, que a día de hoy siguen puestas en carta.

 

Croquetas de lamón de Casa Ricardo. Foto: Cosas de Comé

Croquetas de jamón de Casa Ricardo. Foto: Cosas de Comé

 

¿Y cómo nacen estas croquetas? “Pues se hacía el puchero, sobraba carne y se hacían las croquetas”. Así de simple, nos cuenta Ricardo Núñez Romero, hijo de Ricardo y de Mari Carmen, segunda generación y la persona que ha asumido la enorme responsabilidad de tirar del carro y mantener el nivel de exigencia que tiene un sitio como este. Para él eran, sencillamente, las croquetas de su madre, y no podía ni imaginar que acabarían teniendo auténticos admiradores. Confiesa incluso que todo esto le da un poco de vértigo, pero se enorgullece.

 

Pero el relevo generacional es inevitable. Carmen, que nos dejó hace tres meses, se vio desbordada, al igual que Adoración, su cuñada, que había estado a su lado todo este tiempo, y aparecen en escena Inmaculada -su hija- y Noelia -su nuera-, que poco a poco van empapándose de esa sabiduría que dan los años. Pero no están solas, porque para poder abastecer la demanda se necesitan más manos, y ahí entran en escena Jesús, el empleado más antiguo de la casa (23 años trabajando), y Raquel, hermana de Inmaculada. Empresa familiar, qué duda cabe.

 

Ricardo Núñez hijo en la puerta de Casa Ricardo. Foto: Cosas de Comé

Ricardo Núñez hijo en la puerta de Casa Ricardo. Foto: Cosas de Comé

 

Preguntamos por la receta, por el secreto, pero por mucho que los ingredientes sean de sobra conocidos (harina, cebolla, leche, huevo, pan rallado, nuez moscada, pimienta, aceite de girasol y jamón), dependiendo de cuándo se añadan los ingredientes o a qué temperatura se haga, cambia la textura y cambia el sabor, destacan en el establecimiento. Eso sí, siempre de jamón, excepto el Miércoles de Ceniza y los viernes de vigilia, que se preparan de bacalao. ¿Y cuántas? Como dato a destacar: 65.000 unidades durante la pasada Cuaresma, que tuvo como día récord el Sábado de Pasión, con 3.750 croquetas.

 

La fama está ganada a pulso. Son croquetas perfectamente fritas, crujientes por fuera y especialmente cremosas por dentro, y se pueden disfrutar en tapas (2´5 euros, 2 unidades), por medias raciones (7 euros y 6 unidades) o raciones (13 euros y 12 unidades). Pueden dar buena cuenta de ello personajes tan variopintos como el lehendakari Íñigo Urkullu o la condesa de Barcelona, que se rindieron a los encantos de esta casa, junto a artistas como Paco Tous o Paco león, políticos como Zoido y Cospedal o futbolistas como Gordillo o Joaquín. Carmen, que está vigilando desde el cielo, estará muy orgullosa.

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