La previsión de cosecha de Manzanilla y Gordal de Sevilla será corta, debido a la sequía y las altas temperaturas de la ola de calor sufrida en agosto, aunque de calidad.

 

Comienza en estos días la campaña de verdeo para la aceituna de mesa en la provincia de Sevilla. El Consejo Regulador de las IGP Aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla prevé una cosecha por debajo de la media de los últimos años en ambas variedades protegidas aunque de alta calidad, según explican en un comunicado. Respecto al aforo, se estima que rondará las 184.390 toneladas entre ambas variedades, unas cifras que se encuentran por debajo de la media en las dos variedades en campañas precedentes. Aunque esta circunstancia de menor cosecha en el árbol, lleva consigo también “que la calidad y calibre de las aceitunas sea excepcional en este año”.

Desde el Consejo Regulador de las IGP señalan como grandes responsables de la bajada de producción en algunas zonas de Sevilla, la falta de agua y las altas temperaturas de la ola de calor sufrida en los días de agosto. “También debemos tener en cuenta el factor de la vecería, por lo que comarcas como el Aljarafe sevillano y la zona de Utrera, este año se ven menos cargadas que otras, como la Campiña y la zona de Estepa en las que se prevé una buena cosecha”.

Por otra parte, el Consejo Regulador destaca que la retirada de los aranceles a la aceituna verde a nivel internacional “fomentará las exportaciones al mercado americano, recuperando así parte del mismo”. Además, “ ayuda la Ley de Cadena Alimentaria y que los precios del aceite son un 50% superior al año pasado, por lo que las aceitunas que no tengan calibre o sin calidad, podrían destinarse a molino, ya que el aceite temprano está muy demandado”.