El sitio ofrece desde calentitos de elaboración propia hasta tostadas con múltiples combinaciones. Tienen hasta cuatro tipos de mantequillas diferentes y para merendar hay tortitas con nata

 

No es habitual que en un sitio, cuando pides mantequilla, te ofrezcan hasta cuatro posibilidades diferentes, pero en la churrería Mariqui, cuando solicitas una tostada con «untables» te explican que puedes escoger entre la mantequilla Pascual (incluso sin sal) hasta mantequillas de esas de culto como la famosa Zas, esa del toque salado o la Arias Tascón que llega desde León. No falta tampoco la margarina de Tulipán y si hay que escoger pan para ponerle, la oferta también es amplia, aunque el rey de la casa es el «bombón» un mollete que elaboran especialmente para la cafetería en una panadería de El Cerro del Águila.

«El bombón», como le dicen a los molletes que sirven. En este caso relleno de carne mechá. Foto: Cosasdecome

Pero «Mariqui» es, sobre todo una churrería. De hecho detrás de la barra, en sitio principal, está el perol, que llama la atención por la limpieza del aceite, donde se fríen los conocidos calentitos del establecimiento. De la labor se ocupa Pedro Navarro, 42 años y desde los catorce ayudando a su madre, María Teresa Sánchez Cuevas, en atender este conocido local del barrio.

La actividad de la familia con las frituras comenzó antes de la década de los 40 del siglo XX, cuando la bisabuela de Pedro, María del Carmen Cayetana Sánchez, tenía un puesto que colocaba cada mañana en el mismo inmueble donde están ahora y en el que vendía rosquillas y empanadillas dulces.

Fue en 1948 cuando su hija, María del Carmen Cayetana Cuevas, pone en marcha la churrería en el número 53 de la calla Afán de Ribera, donde se mantienen en la actualidad, después de 73 años. El establecimiento tiene forma de tubo y es un bar decorado de forma funcional. Todo se elabora delante del público, desde los churros a las tostadas para los desayunos, que también preparan para llevar.

La amplia barra de la churrería Mariqui. En primer plano el depósito donde tienen el chocolate caliente. Foto: Cosasdecome

La barra es larga y hay también algunas mesas para sentarse más cómodamente a desayunar. Fuera una terraza, parte de ella cubierta. La actividad comienza a las ocho de la mañana y el surtido para los desayunos llama la atención.

Los calentitos son la opción con más partidarios. Se puede pedir la media a 80 céntimos o la entera a 1,20. Pedro, que respeta al dedillo la fórmula de la abuela para hacer las ruedas de churros, si ha innovado con «las porritas», unas bolitas que hacen con la misma masa de los calentitos y que luego se pueden acompañar con chocolate negro o blanco por lo alto, nata, fresa, leche condensada o incluso un sirope de fresa. «Lo que hacemos es cortar la masa con unas tijeras y salen unas pequeñas bolas que quedan crujientes al freirse».

Las porritas de la churrería Mariqui. Foto: Cosasdecome

Los desayunos se sirven «hasta las doce y media o la una menos cuarto» señala Pedro. El sitio abre todos los días, pero además de los calentitos, la oferta de tostadas es muy amplia. Destacan las «especiales»  que combinan varios elementos. La carne «mechá» es la reina de la casa. La ponen con aceite y tomate o también con mantequilla aceite y tomate. De todos modos Pedro señala que «aquí damos muchas facilidades a los clientes y cada uno pide el pan con lo que quiere o hace sus propias combinaciones».

Así surgió, por ejemplo, una de las estrellas de la casa, la tostada «XXL». «La pedían los trabajadores de la zona que querían algo contundente para aguantar el día y se ha quedado». Lleva carne mechá, tomate, queso y una tortilla «liá» y sale a 2,90 euros.

Pedro Navarro con una ración de sus conocidos calentitos. Foto: Cosasdecome.

Hay también tostada con mantequilla, salami y queso, con jamón ibérico y tomate o de sobrasada con queso. Han incorporado también algunas tostadas nuevas como una de cochinillo asado con una salsa que elaboran en el mismo establecimiento o una opción «saludable» con queso fresco, tomate y atún cocido al natural. Tienen también leche sin lactosa, de almendras, de soja e incluso tienen chocolate para mojar los churros sin azúcar.

No faltan tampoco la manteca colorá o la pringá para los partidarios de «enfoscar» bien el pan y si se desea algo dulce hay palmeras de hojaldre.

Pero la oferta de Mariqui no se ciñe sólo a los desayunos. De lunes a viernes, ofrecen también meriendas donde la estrella, además de los calentitos, son las tortitas americanas que se pueden acompañar con nata, chocolate negro o blanco, leche condensada o sirope de fresa.

Las tortitas las elaboran ellos mismos y también tiene gofres, las palmeras y la oferta completa de tostadas, que también está disponible por la tarde.

Horarios, localización, teléfono y más datos de la churrería Mariqui, aquí.

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