Su chef y propietario Rachid Benbraika  traslada hasta Nervión la misma fórmula de cocina tradicional con toques de fusión de su homónimo de la Alameda.

 

Cuando comenzó a formarse en el sector de gastronómico, el chef y emprendedor Rachid Benbraika ya tenía un claro objetivo. Contaba con diecisiete años cuando descubrió que su vocación se cocinaba entre fogones. Desde entonces no ha cesado en su empeño. “Siempre he querido llevar mi cocina a todos los puntos y barrios de Sevilla. Con Ojalá Tapas y Vinos lo estoy empezando a conseguir”, confirma entusiasmado.

Una veintena de tapas y platos componen la oferta gastronómica de Ojalá. Foto cedida por el establecimiento.

 

Y a los hechos se remite. Rachid Benbraika ha abierto su segundo establecimiento con tan solo ocho meses de diferencia de la llegada del primero. Ojalá Tapas y Vinos aterrizaba el 15 de noviembre en el número 11 de Juan Antonio Cavestany, en las inmediaciones de Santa Justa, con una carta de cocina mediterránea tradicional con toques de fusión idéntica a la de su homónimo de la Alameda. En ella no podían faltar “nuestras alitas de pollo con trigo y alioli de tomate seco o la ensalada de langostinos y vinagreta de bacon”, además de una veintena de creaciones más tanto en platos como tapas. Como novedad, en el nuevo Ojalá Vinos y Tapas potenciará la presencia de los fueras de carta, con dos o tres opciones diarias.

Haciendo honor a su nombre, los vinos ocupan un lugar relevante en establecimiento de Rachid con opciones como Javier Sanz semidulce, Uz del Condado, Rey Santo, Letargo o Turdetano roble. Para la decoración del nuevo local, el propietario de Ojalá Tapas y Vinos ha contado con Juan Cruz que también se encargó del de la Alameda, impregnando ambos del mismo espíritu entusiasta de su propietario. En cuanto a la distribución de espacios, Rachid ha optado por contar con dos salones, uno de mesas y sillas altas y otro más apartado “para los que buscan tranquilidad”. El mismo sosiego al que aspira el propietario de Ojalá Tapas y Vinos que en los próximos meses se centrará “en hacer disfrutar a la gente con nuestra comida” sin más pretensiones. Nuevas ideas de expansión rondan la cabeza de Rachid que prefiere esperar hasta materializarlas. Todo a su debido tiempo.

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