La planta baja y la primera estarán ocupados por «Picantón», un establecimiento especializado en brasas que tendrá al pollo asado como principal protagonista. En la segunda estará «Casa Yaki» un local de cocina oriental con sushi y cócteles

 

Una gran barbacoa, de cinco metros de largo, presidirá el patio del nuevo restaurante que abrirá antes de que termine el año el grupo «Perro Viejo» en la calle Cuna. La espectacular infraestructura alojará dos hornos giratorios donde se asarán pollos de los llamados tomateros, sobre un kilo y trescientos gramos de peso y en medio una parrilla alimentada con carbón para hacer carnes y algún pescado. Al lado de ellas, y presidiendo el patio, habrá una impresionante mesa de madera con capacidad para 14 personas que podrán ver muy de cerca el  espectáculo de cómo se asan las piezas.

Es uno de los principales atractivos del restaurante de 3 plantas y con capacidad para unos 200 comensales que va abrir el grupo «Perro Viejo» en una casa palacio del siglo XIX y que alojó también las instalaciones del restaurante y catering Pando.

Es el proyecto más ambicioso que hasta ahora ha desarrollado el grupo hostelero en Sevilla, que ya cuenta con otros siete locales repartidos por las ciudades de Sevilla y Málaga. Antonio Martín, uno de los socios de este grupo empresarial puesto en marcha en el año 2015, destaca la envergadura del proyecto que les supondrá entrar también en dos tipos de cocina, las brasas y la asiática, en el que nunca habían trabajado de una forma tan especializada.

Aunque el espacio reúne a dos restaurantes, el asador de carnes del bajo y la primera planta y el asiático de la segunda, la entrada para ambos será común por una puerta de la calle Cuna. Lo primero con que se encontrarán será un patio con una llamativa decoración interior que aglutina a los tres pisos, una estructura a base de figuras geométricas que une todos los espacios. El proyecto ha sido desarrollado por la firma sevillana Persevera Producciones que ya ha realizado anteriormente otros trabajos para Perro Viejo. En este mismo patio central habrá una gran mesa para unos 14 comensales que se podrá también compartir entre varios clientes. El otro gran atractivo de este espacio será una barra con sillas desde la que se podrá contemplar a muy poca distancia como trabajan los cocineros en las parrillas del establecimiento.

Así será el impresionante patio central del establecimiento. Foto: Cedida por grupo Perro Viejo.

La gran estrella de Picantón serán los pollos asados. No serán los habituales de los asadores de pollo sino unas piezas que se macerarán en un aliño basado en el limón y el romero, se cocinarán a baja temperatura y ya luego se asarán en las brasas en unos hornos giratorios muy vistosos y que estarán a la vista del público.

Pero además contarán con una cámara especial para madurar carnes de vacuno lo que les permitirá también servir al público piezas como chuletones o entrecots elaborados también a la parrilla de carbón. En este sentido destacan que las carnes, de diferentes razas, se las servirá la firma D’Casta de Sevilla.

El resto de la carta, donde habrá más guiños a las brasas, girará en torno a propuestas de cocina fusión, la gran apuesta de esta firma y que le ha dado muchas alegrías.

En cuanto a «Casa Yaki» la oferta girará en torno a la comida asiática con especial atención al sushi y también con toques de brasa. De hecho en este espacio la protagonista será una «robata», la parrilla típica en Oriente, donde se asarán carnes, pescados, mariscos o verduras.  Esta tercera planta tendrá un aire más divertido y además de la oferta gastronómica se podrán tomar cocteles, que también se servirán en «Picantón».

Aquí también habrá una mesa larga que podrán compartir varios clientes. Además el local cuenta con hasta cuatro reservados, tres en «Picantón» y uno en «Casa Yaki». En el nuevo espacio está previsto que trabajen unas cuarenta personas.

Recreación del comedor de Casa Yaki. Foto: Cedida por el grupo Perro Viejo.

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