El establecimiento ofrece más de 25 bocadillos bastante originales que van desde el de escalibada de verduras con sardinas al de humus con rúcula. Además tienen tazones con frutas o galette breton, una variante de los crepes, además de batidos de frutas naturales

 

Una de las estrellas de la casa es un mollete, con una masa especialmente elaborada por la panaderia La Esencia de Mairena del Aljarafe y que lleva unas finas lonchas de lomo de cerdo a la sal, elaborado por el propio establecimiento, y que se acompaña con una loncha de queso viejo y una capa de salmorejo, también de elaboración propia.

El lomo lo elaboran con piezas de cerdo que hacen cubiertas de sal al horno. También lo ponen con un pesto casero (la salsa típica de piñones y aceite italiana), mozarella fresca, tomates secos y piñones o se puede optar por la fórmula más simple acompañando la carne con lonchas de tomate natural.

En cuento al pan se puede optar por el mollete o pan de chapata, pan de hogaza, pan de maíz o una pieza integral con espelta.

Pero el lomo a la sal no es la única propuesta original que tiene el establecimiento. Para los que sean de opciones más convencionales los hay con mantequilla lorenzana, jamón ibérico o con pringá casera, pero en la cafetería L’Epoque lo suyo es arriesgar un poco más porque las opciones son de lo más llamativas… y hay más de 25.

Detalle de la carta de desayunos del café Lepoque (La foto es de enero de 2022). Foto: Cosasdecome

Así se pueden encontrar tostadas o bocadillos para desayunar que van desde un paté con berenjenas acompañado de encurtidos hasta otro de humus de garbanzos con rúcula, tomatitos de los pequeños y nueces. Llama la atención también uno de escalibada de verduras que se acompaña con filetes de sardinas ahumadas u otro que lleva el humus de garbanzos con setas y mantequilla trufada.

El que ha desarrollado la idea se llama Alejandro Romero Gisbert y es el propietario de la cafetería L’Epoque situada en el número 7 de la calle Real de Castilleja de la Cuesta. El sitio es original desde que se llega. Hay una terraza cubierta pero luego el salón principal tiene un toque romanticón con papeles pintados en las paredes, llamativos sillones tapizados o incluso un piano que aparece en mitad de la estancia. Hay también una llamativa barra que es más bien de servicio para los camareros. Fue el propio Alejandro Romero el que se ocupó de la decoración ayudado por la tienda Katatori de Tomares. La idea es recrear un café francés de los años 20 del siglo XX.

Interior del café L’Epoque de Castilleja. Foto: Cosasdecome

El establecimiento abrió en el año 2013, en principio como cafetería y sitio de copas, pero dos años después comenzó a servir desayunos.  La primera idea era ofrecer desayunos saludables para atender a los clientes de un gimnasio que está cerca del establecimiento, pero luego Alejandro fue perfeccionando la idea hasta llegar a la carta actual. «La cambiamos cada año. Me gusta mucho el mundo de los desayunos y voy incorporando cosas que se nos van ocurriendo o versiones de cosas atractivas que veo en otros sitios. De todos modos siempre optamos por la calidad y por productos naturales que elaboramos nosotros mismos. Así hacemos, el guacamole o el salmorejo «.

La oferta de desayunos es amplia. Además de las tostadas y bocadillos hay también opciones para tomar una especie de «brunch» con huevos revueltos que sirven con bacon, frijoles negros y pan de plátano o un tazón de frutas asadas que va con requesón, nueces y pistachos.

Tienen incluso una versión de las crepes poco vista, la galette bretone, una versión de las típicas tortillas. Están realizadas con trigo sarraceno, como la original y el relleno lleva queso Comté, también típico francés, lonchas de pavo y huevo.

Se sirve incluso el Cilbir, un desayuno típico en Turquía y que lleva yogur salado y huevo poché.

Hay también croasant rellenos y la oferta desayunista también incluye batidos y zumos de frutas naturales, además del café o las infusiones. Todo está muy cuidado. Así los desayunos los sirven en platos de pizarra rectangulares y el café viene en taza. «Cada año cambiamos la carta». En ella también hay un texto en el que destacan la importancia de la primera comida del día.

El local también sirve meriendas con tartas y cocteles como principales estrellas.

Vista exterior del establecimiento. Foto: Cosasdecome

Horarios, localización, teléfono y más datos del Café L’Epoque, aquí.

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