La recién inaugurada espiral de bacalao rellena de espinacas y langostino con crema de naranja de la bodega Palo Santo aúna en una sola elaboración el tridente tres productos tan enraizados en la gastronomía sevillana como el bacalao, las espinacas y la naranja .

 

Pocos productos resumen mejor la identidad gastronómica de Sevilla. Forman parte de ella. De su esencia y sabor. Bacalao, espinacas y naranjas han sido tradicionalmente utilizados entre fogones hispalenses, aunque en la mayoría de las ocasiones por separado. El equipo de Paco Palacios de bodega Palo Santo ha decidido aunarlos en una sola tapa: una espiral de bacalao rellena de espinacas y langostinos con crema de naranja que ya ofertan como sugerencia del chef y que acumula méritos para convertirse una de las próximas incorporaciones en carta.

Según manifiesta Paco Palacios, fue él mismo quien sugirió a su equipo de cocina añadir un nuevo plato con bacalao a su oferta gastronómica. En un intercambio de ideas, se todos los integrantes se reafirmaron en la buena relación que este pescado mantiene con las espinacas, así que decidieron combinarlos. «Y el verdadero contraste de sabor lo conseguimos con la crema de naranja que es la estrella del plato», añade Palacios.

Respecto a la presentación de esta tapa que rezuma sevillanía gastronómica, la bodega Palo Santo ha optado por jugar con el contraste de colores de sus ingredientes que rematan con flores comestibles. «En estas fechas y en los días de lluvia pega más un guiso o cocido. Pero a nosotros nos gusta lo llamativo y por eso le hemos dado al plato este aire primaveral», concluye Paco Palacios.

 

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