El restaurante La Tizná hará su primer cambio de carta de 2023 con la llegada de la primavera. Además de la llegada de productos de temporada, el establecimiento ha ampliado a 117 sus referencias de vinos locales, ecológicos y biodinámicos para copear.

 

El restaurante y ecotienda sevillana La Tizná prepara el cambio de carta de primavera, coincidiendo con la llegada de nuevos productos de temporada.  Se trata del primer cambio de carta de los cuatro que hacen al año, coincidiendo con el cambio de estación.

Ángeles Muñoz y José Antonio Barragán, propietario de La Tizná continúan así con el principio de trabajar con los alimentos frescos, locales y  que la tierra ofrece de forma natural.  Los nuevos platos incorporarán espárragos, tomates, habas y otros ingredientes propios de la primavera.  Entre las nuevas recetas que se podrán disfrutar a partir del 20 de marzo estarán los espárragos Benedict, preparados a la plancha y acompañados de salmón ahumado, huevos ecológicos de El Viso del Alcor y salsa holandesa de mostaza al estragón. Tradicional tomate con melva y vinagreta Andaluza de ajos al mortero con cominos y vinagre de Jerez. También una ensalada de tomate rosa de Motril que sirven con melva y una vinagreta andaluza de ajos al mortero con cominos y vinagre de Jerez.

El tomate de rosa de Coín anuncia la primavera en la carta de La Tizná. Foto cedida.

Hasta el cambio de carta aún se pueden encontrar en su oferta otras propuestas que acompañan al frío, como la berza vegana de tagarninas ecológicas y calabaza que sirven en una olla en el centro de la mesa o las naranjas con bacalao, leche de tigre vegana y aguacate de Coín.  Todavía entre los postres se puede encontrar la torrija, propia de la Cuaresma y Semana Santa. Ellos la preparan con pan brioche, licor de mostachones y crema de dulce de leche.

La nueva temporada empieza además con una renovada y fuerte apuesta por los vinos que hacho Barragán. El sumiller ha hecho una concienzuda búsqueda de nuevos proyectos, como Dehesa del Zarco en Pilas aunque no se olvidan de las bodegas tradicionales como Bodegas Salado de Umbrete.  Pasan así de las 27 referencias a 117,  casi todos andaluces, y siempre ecológicos y biodinámicos, y muy importante, todos servidos por copas. Una parte de esta selección está dedicada a vinos viejos de grandes añadas y jereces.

Aunque el proyecto de Muñoz y Barragán comenzó en 2019, fue dos años después cuando cambiaron de ubicación y La Tizná se convirtió en casa de comidas sostenible y ecotienda, donde además de los vinos de la carta se pueden adquirir los productos que utilizan como ingredientes en sus platos.

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